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¿Por qué la vida útil de un sensor CGM es de 14–15 días?

12.08.26
¿Por qué la vida útil de un sensor CGM es de 14–15 días?

El sistema de monitorización continua de glucosa (CGM) es un dispositivo médico que ayuda cada día a millones de personas a controlar su salud. La vida útil del sensor está estrictamente limitada y, en la actualidad, no supera los 14–15 días. ¿Por qué no puede utilizarse durante más tiempo?

Reacción biológica del organismo
El biosensor del sistema CGM se encuentra bajo la piel, en el líquido intersticial. El organismo lo identifica como un cuerpo extraño y activa sus mecanismos naturales de defensa, recubriendo el sensor con proteínas y células. Como consecuencia, las membranas del biosensor se obstruyen progresivamente, lo que provoca una pérdida gradual de sensibilidad que no puede compensarse mediante software.

Características de diseño y seguridad
El biosensor se introduce bajo la piel mediante una microaguja especial, y el diseño del dispositivo no permite reutilizarla. Además, el uso de un biosensor desechable garantiza la esterilidad y minimiza el riesgo de infección.

Formación de tejido cicatricial
Llevar el sensor durante más de 15 días puede favorecer la formación de microcicatrices en el lugar de inserción, ya que el organismo acaba recubriendo el cuerpo extraño con tejido conectivo. Esto puede provocar molestias al colocar un nuevo sensor en la misma zona del cuerpo.

El CGM Flystat de MLC está diseñado para funcionar de forma continua durante 15 días. Este es el período óptimo que garantiza el equilibrio entre la comodidad del usuario y la precisión médica del dispositivo.

El sistema de monitorización continua de glucosa es un ejemplo de cómo la tecnología más avanzada trabaja en armonía con la biología humana, respetando los procesos naturales del organismo.